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Lanzarote entra en el mundo de las cervezas artesanales

  • Por  Texto y fotos: Luis Miguel Coloma
Lanzarote entra en el mundo de las cervezas artesanales

Dos marcas producen en la isla. Los Aljibes de Tahíche, desde hace poco más de un año; y Malpeis, en Tinajo, que apenas cuenta dos meses en el mercado, explican cómo se puede hacer cerveza artesanal de varios tipos a partir de agua del mar.


Aquí no hay cristalinos manantiales, no hay vastos cultivos de cereal. Tampoco la humedad necesaria para que se críe el lúpulo… Pero sí se produce cerveza artesanal. Sí, con agua del mar (potabilizada y refiltrada). A pesar de las creencias, el único requisito del agua empleada para elaborar cerveza es que ésta sea potable. La cebada la traen de fuera. Aunque sí se podría cultivar, no se puede maltear. Y el lúpulo, que viene de Bélgica (en el caso de Malpeis), de Inglaterra o hasta de Japón (en el de Los Aljibes). Con estos ingredientes, una tecnología básica y el saber de dos maestros cerveceros, fabrican hasta cinco tipos distintos de cerveza: Lager Helles, Blond Ale, American IPA, Bock y Oktober Fest.

 

En España se consume fundamentalmente cerveza industrial tipo Lager, estilo Pilsen o como mucho Amstel y escasamente negra o tostada. O sea, rubia, ligera con poco alcohol y mucha presión carbónica. No ocurre así en el resto del Planeta Cerveza, o sea a nuestro alrededor, donde la cultura cervecera es mucho más amplia en variedades, y eso sin salir siquiera de las producidas industrialmente. El de las cervezas artesanales es todo un universo y su consumo se ha convertido en una ola creciente que acaso estamos empezando a surfear.

 

Una corriente que beneficia a estas dos empresas lanzaroteñas, que posiblemente impulse la creación de alguna más y que, tanto Tania Delgado, de Malpeis, como Gavin Longworth, de Los Aljibes, consideran más que una moda y están convencidos de que la de las cervezas artesanales es una costumbre que suma a los otros muchos productos que puede ofrecer la gastronomía lanzaroteña y que viene para quedarse.

 

Estas dos empresas tienen en común que utilizan el agua ‘del chorro’. Eso sí…, nuevamente filtrada y osmotizada. El resto de los productos básicos los tienen que importar: la cebada malteada y el lúpulo. A partir de ahí, en ambos casos los modos de producción son totalmente artesanales. Se elabora a partir de una receta, que es la que define y determina el tipo de cerveza que se quiere elaborar; y se emplean métodos, mediciones, controles, etcétera, estrictamente manuales, por lo que nunca una remesa saldrá exactamente igual a la anterior o a la posterior. Siempre habrá alguna ligera variante. Es el encanto de lo artesanal…

 

El resultado es, en ambos casos, una cerveza –sea del tipo que sea- totalmente natural, sin aditivos, ni conservantes, ni colorantes, ni CO2 añadido. Se hace la segunda fermentación en botella, por lo que el gas que contiene es el natural derivado de este proceso. Y también el alcohol. Es un producto que encaja perfectamente en la corriente de lo ecológico, de la recuperación de lo auténtico, lo hecho a mano, y los sabores verdaderos.

 

Hecha en Tinajo

 

Malpeis comenzó como proyecto en enero de 2015, aunque Orlando Niz y Tania Delgado ya venían desde seis meses antes experimentando en casa a modo de alquimistas. Tras un año de papeleo para crear la empresa y acondicionar el recinto, empezaron a producir y a vender cerveza artesanal en febrero de este año. En este equipo, Orlando es el maestro cervecero y Tania, enóloga, es responsable de los procesos de producción y los controles de calidad.

 

Han sacado al mercado tres tipos de cerveza a los que han bautizado con palabras muy del ámbito local: una Blond Ale (rubia) que se llama Jable; una American IPA doble malta que se llama Bermeja; y una negra triple malta tipo Bock que se llama Rofe. Como su empresa, que es una derivación por el uso de Malpaís (suelo de colada volcánica, no cultivable). La imagen se la encomendaron a un diseñador profesional, el zamorano Javier Garduño. Es el responsable de las etiquetas y la presentación en general.

 

“Sacar adelante una remesa –explica Tania- por todos los procesos químicos que conlleva, incluida la segunda fermentación en botella, supone unos 45 días. Nosotros producimos unos 450 litros por día y variedad y sólo vendemos la vendemos en botella. Poder servirla de grifo supone una inversión importante que ahora no podemos afrontar”.

 

A pesar de su brevísima trayectoria, Malpeis ya cuenta con buenos y numerosos clientes, así como con distintos puntos de distribución, fundamentalmente restaurantes, cervecerías y establecimientos gourmet. Y, claro, en su misma sede, que tienen abierta al público para ofrecer degustaciones los jueves, viernes y sábados, desde las 10.00 hasta las 15.00 horas. Por otra parte, aseguran Tania y Orlando que contemplan sacar más variedades de cerveza, más adelante…

 

Hecha en Tahíche

 

Son los pioneros, la primera fábrica de cerveza artesanal de Lanzarote. El proyecto comenzó hace cinco años y desde hace tres ya empezaron a producir cerveza artesanal en Italia. En diciembre de 2014 comenzaron a hacerlo aquí, en la isla. Hernán Fondado y Gavin Longworth son los productores y Paolo de Martin es su maestro cervecero.

 

Ellos producen tres tipos de cerveza: una Lager rubia tipo Helles sin flitrar, que se llama Helles Beer (tipo alemana) y que se vende fundamentalmente servida de grifo; una American PA (Pale Ale) que se llama Agüita y que se vende embotellada; y una Märzen Oktober Fest que se llama así mismo, Oktober Fest, y es el tipo de cerveza que se consume masivamente en la gran fiesta alemana de la cerveza.

 

“Para elaborar la Agüita –explica Gavin- se emplea el método ‘Dry Hopping’, que consiste en el añadido de lúpulo en la fase final de la producción, ya terminada la fermentación. Con este proceso se consigue más aroma, lo que denominamos el perfume”. Por otra parte, apuntan que “la producción de una remesa de Lager (Helles Beer) supone unas cuatro semanas, por una más la Ale (Agüita) y otros diez días para la segunda fermentación… Unas siete semanas”.

 

“Los Aljibes es, en cualquiera de sus variedades, una cerveza totalmente natural, elaborada según el método tradicional, algo que sigue a rajatabla nuestro maestro cervecero. No está pausterizada, tiene mezcla de maltas, no tiene química añadida ni gas inyectado. El resultado es una cerveza con gran personalidad y sabor, que se sube a la cabeza igual que una industrial, pero que no produce resaca ni rechazo al día siguiente.

 

Los Aljibes de Tahíche produce y distribuye en exclusiva. Se puede probar y disfrutar en su restaurante, allí mismo, y también en eventos como el Saborea Lanzarote o la Wine Run, a donde la llevan. También en un local que han abierto recientemente en Puerto del Carmen (cerca del C.C. La Peñita). Próximamente se podrá contratar para fiestas privadas.

 

El pasado año Los Aljibes produjo y vendió 12.000 litros de cerveza artesanal y para este año la intención es acercarse lo máximo posible a los 30.000 litros. Una cifra que consideran “factible porque la demanda está muy próxima a estas cantidades”.

  

“Por otra parte, -señalan- el 4 de abril presentamos nuestra cerveza artesanal en Madrid Gourmet, seguramente el evento gastronómico más importante de España, donde estaremos en el stand de Lanzarote en la feria, con el alcalde de Teguise, Oswaldo Betancort; y la Sociedad de Promoción Exterior de Lanzarote, la SPEL. Y próximamente vamos a lanzar junto con la Finca de Uga un queso macerado en nuestra cerveza artesanal”.

 

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